Se protege el anonimato de los protagonistas.
Lupita y Guajardo -- Letra y música: Victor Morales
En 1920, sucede este fiel relato
Entre la hermosa Lupita y el Licenciado Guajardo.
Guajardo tenía cuarenta y era esposo de Juanita
Cuando hospedan en su casa, a una niña muy bonita.
A los padres de Lupita, se les rompió el corazón
Para poder educarla, se las dan en adopción.
A los trece la Lupita, tenía muy bonito pelo
Una graciosa figura, los ojos color del cielo.
Los mancebos del poblado, ya la estaban asediando
Guajardo los auyentaba, pues se estaba enamorando.
El patrón le dice a Lupe, quiero que seas yegua fina
Si quieres tener de todo, vas a ser mi concubina
A los deseos de Guajardo, ella tuvo que ceder
Y asi que sin esperarlo, de niña pasó a mujer
Desde entonces a Lupita, la trató como princesa
Y pronto su fiel esposa, se le murió de tristeza
A los ochenta Guajardo, murió de complicaciones
Dejándole a la Lupita muchas tierras y doblones.
Siendo una mujer muy bella, no supo de mas amores
Y solo se dedicaba, a administrar sus valores.
Ya siendo una viejecita, se le presentó el destino
Nadie reclamó la herencia, todo se fué como vino.
Pajarillo de la sierra, ve y vuela por el oriente
anuncia que la Lupita, no deja ningun pendiente.
Cuando hospedan en su casa, a una niña muy bonita.
A los padres de Lupita, se les rompió el corazón
Para poder educarla, se las dan en adopción.
A los trece la Lupita, tenía muy bonito pelo
Una graciosa figura, los ojos color del cielo.
Los mancebos del poblado, ya la estaban asediando
Guajardo los auyentaba, pues se estaba enamorando.
El patrón le dice a Lupe, quiero que seas yegua fina
Si quieres tener de todo, vas a ser mi concubina
A los deseos de Guajardo, ella tuvo que ceder
Y asi que sin esperarlo, de niña pasó a mujer
Desde entonces a Lupita, la trató como princesa
Y pronto su fiel esposa, se le murió de tristeza
A los ochenta Guajardo, murió de complicaciones
Dejándole a la Lupita muchas tierras y doblones.
Siendo una mujer muy bella, no supo de mas amores
Y solo se dedicaba, a administrar sus valores.
Ya siendo una viejecita, se le presentó el destino
Nadie reclamó la herencia, todo se fué como vino.
Pajarillo de la sierra, ve y vuela por el oriente
anuncia que la Lupita, no deja ningun pendiente.